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Refugio de Rapaces de Montejo

Fondo para el Refugio de Rapaces de Montejo de Vega de la Serrezuela y zonas aledañas

NOTICIAS DEL REFUGIO 2005

May 9, 2005


NOTICIAS DEL REFUGIO 2005

La
declaración del Parque Natural de las Hoces del Riaza amenaza
los valores del Refugio de Rapaces de Montejo

Recientemente se declaró en el BOCYL el nuevo Parque Natural
de las Hoces del Riaza y entre las primeras medidas tomadas por
los responsables de su administración están la creación
de una serie de rutas «turísticas» que atraviesan
diversas zonas del Refugio de Rapaces.


Peña Rubia
Fotos: © Raúl González.

Ante
el estudio de las mencionadas rutas, el mayor experto mundial
en la ecología del Refugio, el Dr.
Fidel José Fernández, junto con naturalistas de
reconocido prestigio tanto dentro como fuera del país,
concluyen que algunas de estas rutas podrían perjudicar
«irreversiblemente» a diversas especies de rapaces que
crían en sus inmediaciones.

Por ello
publica la siguiente carta, que ha sido suscrita por cientos de
firmas que apoyan las motivaciones y que se presentaron a la JCYL.

 

«HOCES DEL RIAZA. INCERTIDUMBRES Y PROBLEMAS
COINCIDEN CON EL XXX ANIVERSARIO DEL REFUGIO DE RAPACES.  

 

        


Buitres Leonados soleándose
en Peña Rubia

Fotos: © Raúl González.

El Refugio de Rapaces de las Hoces del Riaza (los dos Refugios
limítrofes, el de Montejo y el del embalse de Linares del
Arroyo, administrados por el WWF/Adena y por la Confederación
Hidrográfica del Duero respectivamente) cumple hoy (jueves
13 de enero) treinta años, desde que fuera inaugurado por
el entonces Príncipe y actual Rey de España (junto
con el Príncipe Bernardo de Holanda, recientemente fallecido,
y entonces Presidente del Fondo Mundial para la Vida Salvaje,
el WWF; y con el ministro de Información y Turismo, los
gobernadores civiles y los presidentes de las Diputaciones de
cinco provincias, y un largo etcétera). Propuesto por Félix
Rodríguez de la Fuente, fue uno de los primeros espacios
protegidos de Castilla y León (y de toda España,
después de algunos parques nacionales y unas pocas reservas);
ha sido el modelo para muchas reservas y trabajos que se han hecho
después; y “ha protagonizado una de las historias
más bellas del conservacionismo europeo
” (tal
como escribió hace diez años el Dr. Alejandro Sánchez,
Director General de la Sociedad Española de Ornitología,
al entonces Consejero de Medio Ambiente de la Junta de Castilla
y León).

 

       
Este año, el aniversario es especialmente triste,
por una nueva y grave amenaza, surgida paradójicamente
a raíz de la reciente declaración del parque natural.
El pasado 29 de diciembre, sólo una semana después
de tal declaración, y cuando aún faltan meses para
que se constituyan los órganos rectores del parque y sin
que esté aprobado aún el Plan Rector de Uso y Gestión,
se publicó en el Boletín Oficial de Castilla y León
una resolución de la Dirección General del Medio
Natural, anunciando la contratación de la organización
del uso público en el espacio natural, con un presupuesto
de 166.673,76 euros.

 


Embalse de Linares
Fotos: © Raúl González.

El
mes anterior, a raíz del merecido homenaje y desagravio
a los guardas, habíamos reunido cientos de firmas de personas
vinculadas a estas tierras, cuya copia enviamos a la Junta junto
con diversos escritos y documentación, oponiéndonos
totalmente al proyecto de abrir rutas para los visitantes por
algunas de las zonas más solitarias y mejor conservadas
del espacio. Cuando aún no están resueltos los grandes
interrogantes que se planteaban (nadie parece saber qué
va a pasar con la magnífica guardería actual y con
los refuerzos de vigilancia, ni qué va a pasar con el Refugio,
ni con el comedero de buitres, ni con la continuación del
inmenso trabajo desarrollado allí), lo primero que parece
haber hecho la Junta es crear un gran problema que no existía,
a pesar del amplio rechazo manifestado desde muy distintos sectores;
y sin comunicarlo (según él mismo ha manifestado)
ni siquiera al Presidente de un coto de caza mayor por donde pasaría
parte de la llamada “senda larga” (junto a donde se
realizan las monterías de jabalí, una o dos veces
al año, con lo que existe un riesgo de que le peguen un
tiro a alguien).    

 

Durante
estos treinta años, he tenido la inmensa fortuna de contar
con la colaboración, absolutamente desinteresada, de más
de mil personas (bastante más) vinculadas a estas tierras.


Fidel José Fernández
y Hoticiano, al fondo Montejo de la Vega, 23 de Octubre
de 1988.

Además,
he censado, personalmente, los nidos de las aves rapaces de la
zona, a lo largo de 19.812 horas y 17 minutos de trabajo de campo,
en todo tipo de condiciones meteorológicas. Por eso, puedo
afirmar que sólo la pretendida “senda larga”
discurriría al lado de la práctica totalidad de
los pocos nidos actualmente ocupados, en el espacio natural, de
distintas especies de rapaces (como el águila real, el
águila calzada, o el gavilán, por ejemplo), además
de afectar a una parte de los restantes nidos; con lo cual, puede
darse la paradoja de que las únicas parejas que se mantengan,
de las citadas especies, sean las situadas fuera del espacio “protegido”.

 

Tanto
la senda aludida, como alguna otra de las proyectadas, pueden
afectar bastante a las poblaciones de otras aves rapaces, desde
el búho real hasta el buitre leonado, y quizás también
el alimoche y otras. Estas sendas, que se anunciarían en
un folleto con una tirada de 20.000 ejemplares, facilitarían
el acceso a zonas tan apartadas que aún existen nidos accesibles
directamente a pie (y donde yo mismo procuraba no ir durante los
primeros meses, los más delicados, de la reproducción).
Pero esto no es lo peor. 

 

   


Población
de Maderuelo

Fotos: © Raúl González.

  
Abrir kilómetros de sendas peatonales señalizadas
(además, desbrozando el monte con fondos públicos),
por zonas solitarias y tranquilas, no es conservar la naturaleza.
¿Qué necesidad existe de hacer esto, máxime
contando con todas las rutas ya existentes? La grandiosa soledad
de esos parajes bellísimos, además de ser clave
para la fauna, es también un valor en sí misma;
y un parque natural debería conservarla, en lugar de comenzar
su deterioro o su destrucción.

Al menos, ésa es nuestra
opinión; y digo“nuestra” porque la han respaldado
cientos de firmas, conseguidas en poquísimo tiempo; e incluyendo
a buena parte de los mejores conocedores del entorno, como antes
indiqué.

 

    
Las nuevas sendas proyectadas se abrirían, en su
casi totalidad, en la “Zona de Especial Protección
para las Aves” (que precisamente fue ampliada por la Junta,
en el año 2000, de 2.100 a 6.540 hectáreas); que
a su vez, está incluida en el “Área Importante
para las Aves en España” (y en Europa) Nº 52
(que también fue ampliada, hasta 9.400 hectáreas,
y a propuesta mía bien documentada, en la revisión
realizada por SEO/BirdLife en 1998). Además, una parte
de dichas sendas se quiere abrir en la Zona de Reserva, y otra
gran parte en la zona de Uso Limitado, del propio Espacio Natural.
El Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (publicado
en el B.O.C. y L. del 21-5-2003), indica que en la Zona de Reserva
no se permitirá la construcción de nuevas
carreteras, pistas o caminos
” (artículo 57.1);
por lo que entendemos que una parte del proyecto publicado es
ilegal, ya que la Junta parece incumplir su propia normativa.

 

Por
otra parte, la citada “senda larga”, además
de afectar a todas las aves rapaces ya nombradas, también
atravesará una de las mejores zonas para la alondra de
Dupont, un pájaro del páramo declarado legalmente
como especie “vulnerable” (Orden 2784 / 2004,
de 28 de mayo, del Ministerio de Medio Ambiente; Boletín
Oficial del Estado
, 16 de agosto de 2004, pág. 29211),
y considerada como especie “en peligro” en
el “Atlas de las Aves Reproductoras de España
(Ministerio de Medio Ambiente y SEO/BirdLife, 2003, pág.
365). Puesto que uno de los objetivos del Parque Natural, según
su Ley de Declaración, es “garantizar la conservación
de las especies de fauna y flora singularmente amenazadas

(artículo 2º.3), no entendemos que se pretenda facilitar
el acceso a esos lugares tan solitarios y sensibles.

 

   


1975,
Juan
Carlos, príncipe de España, saluda al que
luego será Guarda del Refugio, Jesús Hernando.


  
En el día de hoy, treinta años después
de que se hiciera realidad el increíble proyecto del Refugio
de Rapaces (el propio Rodríguez de la Fuente reconoció
por escrito que “en sus comienzos parecía irrealizable”),
habría que mencionar los 3.543 pollos de buitre leonado
que han llegado a volar, en 651 nidos diferentes (aquí
se ha censado la mayor colonia conocida en Europa y posiblemente
en el mundo, según la definición de colonia y el
último censo nacional de SEO/BirdLife); los 86 nidos distintos
de alimoches (68 de ellos, con éxito en la cría
alguna vez), incluyendo los nidos ocupados más próximos
registrados en Europa; las 316 especies de vertebrados citadas
(incluyendo 232 especies de aves, de las que 136 se han reproducido
allí [16 de ellas en zonas próximas]); los 43 congresos
científicos (17 de ellos internacionales) en los que ha
aparecido el Refugio; los 19 premios conseguidos; los nuevos trabajos
o informes, algunos de ellos de cientos de páginas, que
acaban de publicarse sobre el Refugio; los ornitólogos
y los naturalistas que se han desplazado expresamente para visitarlo
desde toda España y también desde otros países
(como Francia, Italia, Suiza, Austria, Alemania, Inglaterra, etc.),
además de algunos que han venido desde América o
Asia;  la labor esencial de los guardas y otros
profesionales, tanto del WWF/Adena como de la CHD; el respaldo
encontrado en buena parte de las poblaciones locales; el apoyo
de muchísimas personas, que han entregado noblemente al
Refugio buena parte de sus vidas; la colaboración generosa
de entidades muy diversas; las múltiples actuaciones de
conservación desarrolladas; todos los problemas que ha
habido, sin olvidar la amenaza de los parques eólicos más
o menos cercanos; y la increíble historia de un Refugio
ya emblemático, cuya permanencia ha sido mucho más
difícil todavía que su creación, pero que
ha podido superar conflictos y etapas durísimas gracias
a las ilusiones y las voluntades que ha movido.»

 

Dr. Fidel
José Fernández y Fernández-Arroyo

Presidente del
Fondo para el Refugio de las Hoces del Riaza

 

(Fuente:
Raúl González)



Peña Rubia
Fotos: © Raúl González.


Buitres Leonados soleándose
en Peña Rubia

Fotos: © Raúl González.


Embalse de Linares
Fotos: © Raúl González.


Fidel José Fernández
y Hoticiano, al fondo Montejo de la Vega, 23 de Octubre
de 1988.

Población
de Maderuelo

Fotos: © Raúl González.


1975,
Juan
Carlos, príncipe de España, saluda al que
luego será Guarda del Refugio, Jesús Hernando.